Desde el primer banco de trabajo en un taller de Ruzafa hasta el catálogo actual de asesoramiento y suministro. Estas son las etapas que explican por qué trabajamos como trabajamos.
2016
Dos mecánicos de turismo abren un box pequeño y empiezan a anotar qué herramientas aguantaban el ritmo diario y cuáles se quedaban cortas a las pocas semanas.
2018
Empezamos a recomendar medidas, materiales y ergonomía a otros talleres de Valencia. La demanda de criterio claro superó pronto la del simple suministro.
2020
Añadimos lectores OBD2, multímetros y puntas de prueba. La selección se hizo probando equipos en coches reales, no sobre catálogo.
2022
Publicamos los primeros kits cerrados: vasos, dinamométricas, maletines de diagnóstico y equipamiento de elevación. Cada uno nace de una tarea concreta, no de una moda.
2024
Abrimos el blog y las comparativas para explicar diferencias entre herramientas, mantenimiento y criterios de compra sin depender del folleto del fabricante.
Hoy
Seguimos en Carrer de Sant Vicent, atendiendo a talleres de barrio y a mecánicos que montan su propio box. El criterio no ha cambiado: herramienta que aguante el uso real.
Gear Wrench Tool no nació de un plan de negocio, sino de las conversaciones con mecánicos de barrio que no encontraban asesoramiento real antes de comprar. Estos son los momentos que marcaron el rumbo.
Empezamos yendo taller por taller en el barrio para entender qué herramientas se rompían antes de tiempo y por qué. La conclusión fue incómoda: la mayoría de las compras se hacían por precio, sin mirar medida ni material. Ahí decidimos que nuestro trabajo sería explicar antes de vender.
Publicamos las primeras comparativas entre cromovanadio y cromo-molibdeno, entre vasos de 6 y 12 puntas, entre carracas de 72 y 36 dientes. No eran textos bonitos, eran notas de taller. Sirvieron para que un mecánico de Torrent dejara de comprar juegos que no le encajaban en culatas de aluminio.
Agrupamos el catálogo en seis kits pensados para tareas concretas: mecánica general, frenos, suspensión, diagnóstico eléctrico, apriete controlado y mantenimiento rápido. Cada kit se probó durante semanas en talleres colaboradores antes de publicarlo. Varios ajustes vinieron de ahí, como añadir extensiones cortas donde antes solo había largas.
Incorporamos guías sobre cómo limpiar y engrasar carracas, cuándo recalibrar una dinamométrica y cómo elegir mangos según la postura de trabajo. Fue una petición directa de mecánicos con molestias en muñeca y hombro. Desde entonces, la ergonomía es un criterio más en cada recomendación, no un añadido.
Abrimos un canal de consulta previa donde un mecánico puede describir la tarea y recibir una recomendación concreta de medida, material y formato. No vendemos certificaciones ni avales que no podamos demostrar. Solo explicamos lo que hemos visto funcionar en taller y lo que no.
Empezamos en un taller pequeño de Valencia, con dos elevadores y un carro lleno de herramientas que no siempre eran las adecuadas. De ahí salió una idea sencilla: asesorar antes de vender. Preferimos explicar por qué un vaso de cromovanadio aguanta mejor el uso diario que uno de acero cromado, o cuándo conviene una llave dinamométrica de 3/8" en lugar de 1/2", antes que colocar un pedido sin más.
Cada recomendación parte de la tarea real: apretar una culata, revisar un caudalímetro, montar una suspensión. Si una herramienta no encaja con ese trabajo, lo decimos.
Explicamos diferencias entre cromovanadio, acero al cromo y acabados fosfatados, y por qué una medida en pulgadas o en milímetros cambia el resultado en según qué motor.
Un mango mal diseñado cansa a las dos horas. Un trinquete sin engrase falla antes. Hablamos de esto porque afecta al trabajo diario, no porque quede bien en una ficha.
Que la próxima vez que compres una herramienta sepas por qué la compras. Que el kit que tienes en el carro cubra lo que realmente haces cada día. Y que si algo no funciona como esperabas, puedas volver a preguntarnos sin que te vendamos otra cosa encima.